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La conexión Kurtzman-Goscinny

Por Rodrigo Baeza

Harvey Kurtzman fue un artista norteamericano, principalmente conocido por ser el creador en 1952 de la exitosa revista Mad, publicada por la legendaria editorial E.C. (Entertaining Cómics). Kurtzman también es conocido por dos revistas que había creado anteriormente para la misma editorial: Two-Fisted Tales y Frontline Combat. Trabajando junto a dibujantes como Will Elder, Wallace Wood, Jack Davis, y John Severin, Kurtzman en su rol de editor y escritor (y ocasionalmente dibujante) de estas revistas fue uno de los creadores de algunos de los mejores cómics de esa época, escribiendo historias de guerra de un realismo poco común en otros cómics y minuciosamente documentadas para las revistas Two-Fisted Tales y Frontline Combat (como una reacción a todos los cómics de guerra de la época que glorificaban la guerra para un público infantil, apoyándose en tramas simplistas y estereotipos xenofóbicos), e introduciendo un estilo de humor totalmente nuevo en Mad, apoyado en fuertes sátiras a la cultura popular de la época.

Kurtzman posteriormente creó otras revistas de humor que no fueron tan exitosas como Mad (Trump, Humbug, y Help), pero su estilo de humor resultó ser poderosamente influyente en el cómic norteamericano. En Help, Kurtzman publicó algunos de los primeros trabajos de importantes dibujantes underground como Gilbert Shelton (Wonder Wart-Hog) y Robert Crumb (Fritz the Cat), y también trabajó junto a gente como Gloria Steinem (creadora de la revista Ms.), y Terry Gilliam (quien después sería integrante de Monty Python, y director de películas como Brazil y Twelve Monkeys). Kurtzman y Mad fueron unas de las más importantes influencias en el movimiento underground de los Estados Unidos, que incluía a los ya mencionados Shelton y Crumb, y otros como Art Spiegelman (creador de Maus), Jack Jackson, Skip Williamson, Jay Lynch, Kim Deitch, Spain Rodriguez y otros.

René Goscinny fue un editor y guionista francés, principalmente conocido por su creación Asterix junto a Albert Uderzo en 1959, personaje que resultaría ser enormemente popular en Francia y el resto del mundo. Goscinny, además de trabajar en otras series conocidas como Lucky Luke e Iznogoud, fue uno de los fundadores y directores de la revista Pilote, donde se publicarían algunos de los primeros trabajos de importantes autores del cómic europeo como Claire Bretécher, Cabu, Fred, Jean "Moebius" Giraud, Marcel Gotlib, Mandryka, Resier, Jacques Tardi y varios más. Goscinny sería el creador de la sección de "páginas de actualidad" de la revista Pilote, donde varios de estos dibujantes tendrían la oportunidad de experimentar con un humor más satírico orientado a un público más adulto. Algunos de estos dibujantes crearían después sus propias revistas, como L'Echo des Savanes y Metal Hurlant, las cuales también resultarían ser influyentes para generaciones posteriores de dibujantes.

Aunque quizás exageraba su rol un poco, Goscinny veía la creación de Asterix (uno de los primeros cómics franceses que llegaba a un público adulto) y su trabajo como director de Pilote como dos causas importantes de la respetabilidad que los cómics adquirieron en Francia a partir los años 60's.

Entre estos dos autores hay una conexión que quizás no es muy conocida por quiénes hayan elido alguna vez un álbum de Asterix, o una de las parodias que Kurtzman hizo para Mad. Antes de la creación de Mad o de Pilote, Kurtzman y Goscinny se conocieron en Nueva York, donde se hicieron buenos amigos y trabajaron juntos en algunos proyectos. E incluso después de este período, cada uno seguiría al tanto de la obra del otro, en algunos casos pudiéndose hablar de influencias directas entre las obras de estos creadores. Después de haber leído hace algunos años una referencia casual a la conexión entre estos dos autores cuyas obras admiro muchísimo, he estado desde entonces siempre alerta a más información sobre esta conexión, y he querido investigar más sobre ésta.

René Goscinny había nacido en Francia en 1926, pero dos años después su familia se iría a vivir a Buenos Aires, donde Goscinny viviría su infancia y adolescencia. En 1945 se traslada junto a su madre a Nueva York, con la intención de trabajar como dibujante. Después de un tiempo en la Armada Francesa, Goscinny conoce en 1948 a un grupo de dibujantes norteamericanos: Will Elder, Jack Davis, John Severin, y Harvey Kurtzman.

Harvey Kurtzman había nacido en 1924, y su trabajo más importante al momento de conocer a Goscinny era la serie Hey Look! que estaba haciendo desde 1946 para el editor Stan Lee de la Timely Cómics (actualmente Marvel Cómics). Goscinny trabajó algunos años en el taller de Kurtzman y los demás dibujantes, haciendo dibujo publicitario e ilustraciones para libros infantiles (algunos en colaboración con el mismo Kurtzman).

Sin embargo, éste no fue un período particularmente exitoso para Goscinny, su carrera como dibujante en Nueva York no era muy lucrativa, lo que causó su regreso a Francia en 1951, donde se concentraría más en escribir guiones para otros dibujantes.

Recordando esta época, en una entrevista en Cahiers de la bande dessinée, Kurtzman dice: "Soy yo, y sólo yo, la causa del éxito de René en el mundo. Mire, hace varios años él y yo trabajábamos juntos en Nueva York. Compartíamos un taller y estábamos contratados en una serie de proyectos. Mi influencia sobre él fue tan fuerte que todo lo que emprendíamos se convertía en un desastre, y él no tuvo después otro recurso mas que probar su suerte en otra parte, lo que hizo." Kurtzman agregaba: "Ahora que él ha dejado ese país, sabemos cuánto nos hace falta. Sobre todo porque se ha llevado a su madre y su deliciosa cocina francesa con él" (durante este período, Kurtzman solía ir una vez por semana a almorzar a la casa de Goscinny).

Sin embargo, el regreso a Francia no sería el fin de las colaboraciones de Kurtzman y Goscinny. Éste último regresó a Nueva York un corto tiempo después, trabajando para la editorial Dupuis que estaba interesada en sacar una revista sobre televisión en los Estados Unidos. Goscinny en su regreso a Francia había conocido a un dibujante llamado Albert Uderzo, y juntos habían preparado unas tiras con un personaje indio llamado Oumpah-Pah. Kurtzman tradujo este material al inglés y trató junto a Goscinny de conseguir algún interesado en publicarlo. Los resultados no fueron exitosos, y Goscinny volvió a Francia, escribiendo cómics en distintas revistas, algunos junto a su amigo Uderzo. (Oumpah-Pah le Peau Rouge aparecería finalmente en la revista "Tintin" entre los años 1958 y 1961, y estas historias, junto a las tiras de 1952 traducidas por Kurtzman, se encuentran en la serie de tres tomos publicadas hace algunos años por Les Editions Albert René).

Kurtzman ya estaba trabajando para la editorial E.C, y en 1952 crearía Mad, asegurándose un lugar importante en la historia del cómic. Tanto en Mad como en sus revistas de guerra se pueden encontrar de vez en cuando referencias a su amigo Goscinny (fijarse por ejemplo en la historia "Sheik of Araby!" del tercer número de Mad, un soldado llamado Goscinny aparece en la tercera viñeta de la tercera página de esta historia). Unos años después rompería sus relaciones con el dueño de la E.C, y se dedicaría a probar fortuna con otros proyectos.

Goscinny en 1959 crearía junto a Jean-Michel Charlier y Albert Uderzo la revista Pilote, y en ella aparecería Asterix, su creación más famosa. Kurtzman a estas alturas ya había perdido el contacto con Goscinny, pero unos años después se fue de vacaciones a Francia junto a su esposa, donde se encontraría con su nuevo amigo. Kurtzman relató en una entrevista cómo Goscinny los paseó por París, llevándolos a los restaurantes más caros. Kurtzman, sin entender cómo alguien que prácticamente vivía en la pobreza la última vez que lo vio podía ahora gastar tanto dinero, finalmente le pregunta qué es lo que pasó, si es que Goscinny recibió una herencia o algo similar. Como respuesta, Goscinny lo llevó a una librería, y le mostró un sector donde se podían ver filas y filas de libros de Asterix.

Los proyectos de Kurtzman por esta época, aunque fueron muy influyentes en varios dibujantes jóvenes, no fueron por lo general comercialmente exitosos. Kurtzman siempre trató de escapar del formato típico del cómic-book norteamericano, impreso en un papel de baja calidad, e incluso después de la muerte de Goscinny, Kurtzman seguiría mencionando con admiración en entrevistas cómo Goscinny había logrado publicar su trabajo en libros y revistas de mejor calidad, con una distribución importante. Aunque el contenido mismo de los cómics de Goscinny no haya sido aparentemente influyente en el trabajo de Kurtzman, éste sí vio bastantes posibilidades en la forma en cómo se publicaban y distribuían estos cómics en Europa, en formatos que resultaban ser atractivos para el público que no compraba cómics en forma regular. Kurtzman veía este último punto como un factor importante para hacer que los cómics adquirieran mayor respetabilidad en su país, pero sus intentos por hacer algo de este estilo no fueron exitosos.

En la obra de Goscinny, en cambio, sí podemos encontrar influencias del trabajo de Kurtzman. En particular, Goscinny y el dibujante Marcel Gotlib (otro artista que reconoce una fuerte influencia de Kurtzman) deciden hacer una serie inspirada en el humor de Mad, sin personajes fijos, pero explorando en forma humorística en cada episodio un tema específico. Esta serie se llamaría Dingodossiers, creada para Pilote en 1965, y en los distintos episodios se encuentran parodias que fácilmente podrían haber aparecido en un número de Mad (parodias a películas, comparaciones entre la realidad que muestra el cine y la realidad histórica, qué pasa cuando los héroes de cómics extranjeros vienen a Francia de vacaciones, etc.) La serie duraría tres años, y sería abandonada por Goscinny cuando éste decidió concentrarse en sus series más famosas (Asterix, Lucky Luke, e Iznogoud).

El período en que Goscinny vivió en Nueva York sería la única vez en que Kurtzman y Goscinny trabajaron juntos, y es tentador tratar de imaginar qué otros proyectos cosas hubieran hecho si es que Goscinny no hubiera regresado a Francia en 1951. Lo único que podemos considerar como una colaboración entre estos dos autores son algunos libros infantiles prácticamente insignificantes comparados con el resto de su obra, más las tiras de Oumpah-Pah que Kurtzman tradujo en 1952, pero a pesar de su separación podemos ver que en algunos sentidos Kurtzman y Goscinny siguieron caminos similares (sin olvidar que obviamente hay diferencias importantes: Kurtzman por ejemplo no se hizo rico por su creación de Mad, ni por ninguna otra de sus creaciones, a diferencia de lo que le sucedió a Goscinny con su Asterix).

Tanto Kurtzman como Goscinny resultaron ser gracias a su obra autores excepcionalmente influyentes en sus respectivos países, tanto en el mundo del cómic como fuera de él (además de su trabajo como editor, el trabajo de Kurtzman como autor de cómics era visto regularmente por un público masivo en la serie Little Annie Fanny que realizaba junto a Will Elder para la revista Playboy; y Goscinny tuvo una importante visibilidad gracias a su participación en revistas destinadas a un lector general y en programas de televisión en Francia); y también fueron importantes como fuentes de inspiración y descubridores de conocidos talentos de la industria del cómic de sus respectivos países. Sus creaciones más famosas, Mad y Asterix, son conocidas por gente que seguramente no tiene idea de quiénes son Kurtzman y Goscinny, ni del importante rol que éstos tuvieron en el medio del cómic.

Inevitablemente, a pesar de su influencia tanto Kurtzman como Goscinny con el tiempo se convirtieron en símbolos del pasado, y fueron desplazados por talentos más jóvenes que trabajaban con estilos distintos (la obra de Kurtzman desde el final de los años 60's hasta su muerte en 1993 es claramente inferior a su obra anterior, y gran parte de lo qué hacían los dibujantes underground era poco comprensible para Kurtzman, en particular su aparente desprecio por el éxito comercial; y Goscinny alguna vez fue encarado por los dibujantes jóvenes de Pilote, que querían cambiar sus condiciones de trabajo y escapar de las reglas y convenciones del cómic de la época, por las cuales se sentían limitados). Sin embargo, gran parte de su trabajo tiene un lugar importante en la historia del cómic, y a diferencia de otros autores de su época, hoy tenemos acceso a gran parte de su obra. De más está decir que existen ediciones en español de Asterix, Lucky Luke, e Iznogoud; pero también están disponibles en francés recopilaciones de Oumpah-Pah y los Dingodossiers, como también la serie Les Archives Goscinny, que se dedica a reimprimir sus obras menos conocidas. De Kurtzman se pueden conseguir en inglés la totalidad de su trabajo para Mad, Two-Fisted Tales, y Frontline Combat, como también las historias cortas que hizo para otros títulos de la E.C. La editorial Kitchen Sink publicó también libros como Hey Look!, Harvey Kurtzman's Jungle Book, y Goodman Beaver, que todavía se pueden encontrar aunque la editorial haya desaparecido, y para fines de este año la editorial Dark Horse va a publicar una recopilación de su Little Annie Fanny. A los que ya hayan leído algo de estos autores les recomiendo que se den el trabajo de buscar estos otros libros, y conocer más la obra de dos de los más grandes e influyentes autores de cómics que han existido.